“…Acaso por ventura mi tragedia poco o nada tenga qué pedirle a Prometeo Encadenado…”(J.L.G.P.)

A pocas horas
De terminar un año más fulminante que el anterior, a pocas horas de envejecer más rápido que ayer, a pocas leguas de cabalgar hacia otras dimensiones…
Recordé que tenía qué escribir.
¿Y por qué no lo escribes tú?, me atrevería a bromear a mis caros y preciados lectores (disculpen el atrevimiento de tal confianza).
He visto tantos atardeceres, he vivido muchas muertes y muerto en muchas re encarnaciones, han tratado de matar lo que ya está muerto, han tratado de quemar lo que es fuego puro, han tratado de destruir a la hecatombre en persona..ja!
De la almas pululantes en este vacío pecho, de los sinsabores de mis viacrucis, las cenizas se han vuelto montañas, las lágrimas se volvieron cristalinas carcajadas.
Demonios, duendes malignos y demás bosques encantados han sucumbido ante los rugidos de quél que clama al Destino lo mucho que éste le debe….
(“….¿cuánto me debe el destino, que contigo, me pagó…” :fragmento ranchero mexicano dedicado a mi hija)
Me bebí hasta la última gota de mi México en cada viaje, en cada amor, en cada muerte, en cada peligro; a muchos se les cayeron las máscaras de lo insostenible dejando entrever la podredumbre de sus nauseabundas y míseras exitencialidades.
…y es que les molesta mi existencia…y ver que, tras sus estériles bombardeos, me vean de pie, les amarga su veneno.
Por ello te decía, querido lector…me gustaría que ahora escribieras tú…
Me gustaría leer de tí, sobre tí, acerca de tí y entonces tal vez, pueda escribir mejor si me enseñas a reír.
De: José Luis Gómez Pérez
Lima, Perú, a pocas horas del 2009.