Otro poema , desde la distancia y el olvido:José Luis Gómez Pérez.
Lima, Perú a 7 de septiembre de 2010
Desde la distancia y el olvido
Nunca pensé ver un rostro perdido en la distancia junto a otro más bello.
Un amor con otro amor.
Una mujer engendrando a otra bella mujercita.
“…Sabes mejor que nadie que me fallaste..”
Cuando se está tan lejos de tu tierra azteca, de tus raíces mayas, no te queda de otra, que cobijarte con un tequila, un mariachi y evocar tus pensamientos a tu cultura y tus más profundos recuerdos:
“…que lo que prometiste se te olvidó..”
Hace mucho años oí, en una borrachera de amigos y amigas cuando una chica decía, pedía más bien al cuate, al amigo que conducía:
“…no pases popr favor, frente a esa discoteca porque me trae el mal recuerdo de un amor que perdí…ahí lo conocí bailando y me atormenta cuando paso frente al lugar”.
“Sabes a ciencia cierta que me engañaste, aunque nadie te amara igual que yo”
Y yo pensé:
“caray…qué envidia, amiga…a tí sólo ese lugar te recuerda al amor perdido. Ojalá me pasara lo mismo “.
A mí me hace recordar su bello rostro, cada esquina, cada calle, cada lugar, cada rinconcito de mi Tuxtla querido.
…”Lleno estoy de razones pá despreciarte, y sin embargo quiero que seas feliz…”
Hace más de un año, los dioses se compadecieron de mí y pude viajar de regreso a mi tierra y a mis raíces. Sí, adivinaron: fueron ocho días de mariachis, tacos, tequilas y re encuentros con los mios.
..”que allá en el otro mundo, en vez de infierno encuentres gloria, y que una nube de tu memoria me borre a mí…”
Pero temía, al recorrer cada calle verme frente a frente
encontrarla o recordar cada lugar de nuestro encuentro
De nuestro primer beso
De nuestra primera mirada
visité incluso el lugar a donde ella estampó
el primer corazón con nuestras iniciales
Y estaba ahí…semiborrado pero subyacente
Puedo jurarlo porque ella eligió un discreto lugar
a donde nadie lo borrara.
Nuevamente acertaste: re escribí nuestras iniciales,
mudos testigos de lo que ayer fue y hoy no será nunca más.
“…dile al que te pregunte, que no te quize, dile que te engañaba, que fuí lo peor…”
Recorrí nuevamente esos lugares de ensueño, de magia,
de amores y desamores. Mil imágenes se vinieron entonces a mi mente.
Me eché sobre el verde césped preguntándome o clamando al cielo más bien
la eterna pregunta: “¿a dónde quedarán mis huesos y mis cenizas?”.
….”échame a mí la culpa, de lo que pasa, cúbrete tú la espalda con mi dolor”
Porque pude haberme quedado allá, puedo jurarlo. Amigos y compañeros perdidos siete años atrás prácticamente me lo pedían a gritos :”…cabrón, qué chingaos haces allá…ésta es tu tierra, rompe ese pinche boleto de avión que acá tendrás todo lo tuyo..”
Pero vino a mi mente en ese lúgubre momento la mirada de mi engreida y adorable hija, de apenas 3 años aún…en breve cumplirá los 5. Y aqui me tienes de nuevo, atrapado en el Perú por voluntad propia y decisión testaruda porque si 10 veces volviera a viajar a mi Tuxtla, a mi México añorado, las 10 veces volvería a regresar año tras año justamente por ese pedacito de ángel que me ha sido encargado cuidar y velar hasta mi último aliento terrenal.
..” y allá en el otro mundo, que en vez de infierno encuentres gloria, y que una nube de tu memoria me borre a mí..”
Pero este es un poema , desde la distancia y el olvido.
Y como les decía, caros y preciados lectores (más de 5,000 ya, según veo) a quienes les debo tantas disculpas por tantas tardanzas en escribirles porque quienes me conocen saben que escribo sólo cada vez que me duele el alma (presumo de ser de piedra y acero, pero una vez al año me acuerdo que también corre sangre por mis venas)…como les decía, éste es un poema a la distancia.
Hoy ví su foto junto a la de su bella niña también…¡carajos!…si hasta pareciera que el maldito destino me jugara la más infernal de sus negras bromas y jugadas. Qué después de todo no me quejo, ya que siempre dije a los míos de aquí y de allá que si ella tenía lo que siempre anheló yo lo celebraría desde acá y ahora ella felizmente es madre al fín. Y yo estoy acá, desde el otro lado con la mía también…¿qué loca historia de amor, no?. Como para escribir una novela o filmarla en cine.
Temía, les decía líneas atrás, recordar cada suspiro,
encontrar sus risas en los restaurantes, en los parques, en los cines, en los teatros de la vida y en cada calle en la que nos besábamos bajo la lluvia.
Cada rayo de sol me hacía recordar sus cabellos bañados caprichosamente en caoba y esa sonrisa de ángel que veo ahora, en pleno 2010 no ha perdido: se conserva, cual faraona, cual Nefertiti: intacta y perfecta.
Me recosté en el asiento del bus y veía cómo ha crecido y cambiado mi Tuxtla, ahora atormentado de frontera a frontera por el maldito jinete apocalíptico de la narco-violencia…chingaos, que si yo estuviera allá, ya me hubieran quebrado también, porque de cierto aseguro estaría luchando detrás de mis trincheras periodísticas porque ese NO es el México que queremos para nuestra tierra.
Y así…caía la tarde, caía la noche, soplaba el viento y me preparaba para el retorno final. Los míos lloraron junto conmigo porque sabíamos que la partida estaba cerca. Pasé cerca de la tumba de mi padre y mi tía paterna, así como mi madre, arrodillado yo, me echaron nuevamente su bendición.
El despegue final me hizo ver de lejos lo pronto que se van las memorias, me despedía de mis tierras que me vieron nacer, de los montes por donde pasamos el cadáver de mi padre, los ríos por donde jugábamos de niños con mis primos y a donde mis tías preparaban las mojarras que mi padre y tíos pescaban para luego darnos la gran comida.
Y dije adiós a esas calles, a esos lugares que me vieron proferirle amor a los cuatro vientos a tan bella mujer para quien pido a los Dioses, cuiden tambien de su princesita, como cuidan aquí de la mía.
Porque las historias de amor, abandonos, traiciones y desengaños se escriben, como dice la canción ranchera, ” con tinta y sangre del corazón”.
Salud desde estas lejanas tierras sudamericanas, que me avocaré a escribir más contínuamente. Gracias, caros y caras lectores y lectoras mías. Disculpen que no responda sus mensajes y mails, pero las batallas que aquí libro me impiden el tiempo suficiente para hacerlo.
José Luis Gómez Pérez
Lima, Perú martes 7 de septiembre de 2010.
A tu salud, si es que acaso algún día me lees como yo te he leído desde aqui:
http://www.youtube.com/watch?v=IXXs9pok64g
