Ortiz, ida por vuelta

Un gato en el año del tigre

De piedra determinada De piedra determinada

Hay que hacer algo – dijo convencido Sebastián ante una Carmen Rosa esperanzada en los cambios necesarios para el pueblo, oprimido por la miseria, decimado por las plagas, la ignorancia y el abandono. Luego de sus días de gloria, Ortiz de ser la capital de Guárico, la Rosa de los Llanos se disolvía entre la desidia y el odio sembrado entre sus sobrevivientes. No hemos salido de ese pueblo fantasma que Miguel Otero Silva describió en su peregrinaje por las casas muertas del Oriente de una Venezuela bajo plagas bíblicas, hacia el Pozo Oficina #1 – la ilusión de un futuro no reclamado. El tizne del carbón no deja ver una realidad tan dura como improbable.

Cien años más tarde, esta afirmación nos atormenta y por sí misma no ha resultado en los cambios requeridos por la mayoría. No hay dudas de la necesidad de mejorar, pero…

Ver la entrada original 247 palabras más

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s